6 de febrero de 2014

Entre el Concejo Abierto y las primarias, en UPL



Uno no puede menos que añorar aquellos primeros compases, cuando, en la incipiente formación política UPL, había un objetivo claro: la Autonomía Leonesa. En esos momentos de sentimental euforia defensiva de lo leonés, propugnada y compartida desde la vehemencia leonesista,  explosiva a veces,  reposada y de base las más,  sin faltar la cerrazón de cero tolerancia a la castellanización,  primaban los valores personales leonesistas para acceder a los puestos significados.


El rodaje en los menesteres reivindicativos  autonómicos, y de oposición a León con Castilla, fue acumulando en animosos leonesistas valores que además de fortalecerles, significándolos, supondrían gran motivo de confianza para quienes, estando dispuestos a colaborar con el incipiente leonesismo político autonómico, veían en ellos a dirigentes con carisma o capacidad de convocatoria popular.  Así esto, sin más, eran llevados a los puestos de relevante importancia en la formación, con la mejor intención de quienes les reconocían,  y, en principio, de los sin más ambages elegidos.


 “Tocar poder”, he ahí una frase que no tardó en oírse en el seno de la formación. Tocar poder para facilitar la labor reivindicativa, era como una condición vital para el desenvolvimiento en política. En principio, nada es malo; pero movido o manipulado puede tomar rumbos no fáciles de controlar, dada la inestable condición humana, perdiendo limpieza en, al menos, dos vertientes: Un mal uso personal de aquél. Y apetencias en advenedizos. Tanto en un preferentista municipalismo capitalino, como en el plano autonómico, con procuradorías mal entendidas o equívocas. En cuanto al regionalismo triprovincial, un Pueblo Leonés sin saber recuperarlo, tan sólo se daban pinceladas en Zamora y más tenues aún en Salamanca.

 Desde aquel romántico leonesismo primigenio vivido y compartido en la formación, por el serpenteante camino fueron quedando leonesistas maltratados o desvinculados por ser molestos. Un incordio vivo para unos y luego para otros, repitiéndose la historia.  Mucho han cambiado las cosas, tanto que, a veces, cuesta mucho seguir reconociendo los originales valores en la formación, que puedan llevar al público votante  a  confiar en la siglas UPL sin recelo alguno, tal como en aquel entonces se hacía. Debo añadir, para no inducir a error, que en especial aludo a  aquellos leoneses que siempre han vibrado ante los valores culturales leoneses y más aún en los leonesistas, militantes o no,  siempre un poco más enamorados de nuestras cosas. 

 Hay una faceta que siempre se  cruzó en el camino de las urnas leonesistas: la cuestión ideológica. Ésta, antepuesta o mal entendida, lleva al votante por otra vereda según qué mano, aun cuando muchos de ellos al depositar su voto miren de reojo y con simpatía  a la urna leonesista que están soslayando.

 El Concejo Abierto, en UPL, que se citaba como tradicional sistema democrático leonés, llegó un momento en que sin marginarlo de facto, se optó por acudir a los más operativos Congresos para seguir con los avatares de la formación. 

 En éstos cabe un cierto dirigismo desde el “aparato”. Esto es, llevar el voto hacia lo que más interese en cada momento.  En el último, el que llevó al señor Sendino a la Secretaría General, pudimos ver como la tirantez entre los “contricantes” a los puestos directivos, ya desde los pasos preparatorios y también en el momento congresual,  eran tales,  que primaba por encima de la visión en conjunto de estar ante un momento clave para volver a los verdaderos valores que se debían de estar transmitiendo a la fiel militancia asistente. Se obviaba la pedagogía leonesista, un verdadero objetivo social.

 Ha anunciado el señor Sendino que quiere tener encuentros con el leonesismo social. La pregunta inmediata es,  ¿para qué?  He oído decir que en la formación se piensa, de cara a las elecciones municipales y sobre todo para las autonómicas, en unas primarias, para elegir candidatos y programa con  el  leonesismo asociativo cultural tomando parte activa. Veremos.

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