18 de marzo de 2012

PREGONAR NUESTRA SEMANA SANTA


Mario Díez-Ordás, ha recibido con “orgullo”, según ha manifestado, su elección como pregonero de la Semana Santa Leonesa del 2012.  Para un leonés, comprometido con lo nuestro, donde las tradiciones juegan papel tan primordial, no podía ser de otra manera, y se hace de fácil comprensión incluso para los que no le conocen.
Su amplio currículum en menesteres similares al actual avala su éxito. Si bien, en verdad, éste entraña algo más que un nuevo reto, pues obliga mucho socialmente, y no digamos desde la perspectiva religiosa; por lo que, estoy seguro, le llevará a la elaboración de una pieza literaria presentando el sentir pasional leonés, el de hoy con demasiados tintes lúdicos a veces, para marcar un  sentimental recorrido por nuestros ancestrales desfiles procesionales llenos de sobriedad, sin faltar en ellos la colaboración de los leoneses.

Con el transcurrir de los tiempos, el comportamiento de los leoneses asistentes a los desfiles procesionales de la Semana Santa, ha ido variando en función del ritmo de los nuevos tiempos y las creencias. La cultura, entendida como arte de vivir, en este caso lo religioso y tradicional, no ha dejado de abrir nuevos horizontes, que no debemos permitir anulen lo que hasta aquí nos ha traído. Una herencia costumbrista a la que demasiadas veces la escatimamos puridad y fidelidad, sus mejores dones.

Debo añadir  que no he tenido una especial relación social con Mario, nuestros encuentros puede que no hayan ido más allá de algunas breves oportunidades en su paso por UPL, demasiado fugaz para la formación, pero suficientes para detectar una especial  afinidad en la exposición de los compromisos mutuos  con relación a lo cultural leonés.

Conservo un escrito que publicó en un medio leonés, un canto a Palat del Rey, y sobre todo una bien documentada denuncia del abandono de tan histórica reliquia sobre la que pivotó muy buena parte de nuestra historia “real”.  Y no sólo de cimientos para arriba, sino bajo las soleras del templo, historia viva ocultada con meticulosidad bajo el sellado con arena,  tras la irónica sentencia de: “han quedado documentados los hallazgos”. Enhorabuena al nominado.

Con relación al tema, tiempo ha, escribí un relato corto con un sencillo papón de protagonista al que le meten en el compromiso de actuar de pregonero oficial.  En fecha propicia lo publicaré en el blogg, ilustrado con alguna fotografía procesional antigua.


14 de marzo de 2012

Esperando el AVE, con Silván

Si no le gustó la pregunta formulada por el procurador autonómico, el leonesista Alejandro Valderas, al consejero de Fomento de la Comunidad, el único gesto por el que  se pudo valorar fue por la ausencia momentánea de la sempiterna sonrisa de sus labios.  Antonio Silván dejó de sonreír para contestar sobre la integración del tren, el AVE en este caso, en la ciudad de León.


Valderas quería saber: los planes que tiene previsto la Consejería de Fomento para reflotar las sociedades de Alta Velocidad de León Palencia y que afecta a las administraciones local, autonómica (nunca regional) y nacional.

Su respuesta ni era fácil y mucho menos halagüeña, había que decir que el “AVE” estaba volando, ni había dinero, ni la pensada especulación (en el sentido más puro del término) con los terrenos liberados tras el soterramiento y reacondicionamiento del entorno, debido a la actual coyuntura de todo a la baja, junto a la estrechez económica, iban a permitir acometerlo, “de momento”. 


 Se rompían todas las previsiones.  Y, en tanto lo iba desgranando, hasta sus ojos fueron perdiendo la complicidad con el rictus risueño de sus labios, borrándose la jovialidad gestual del rostro, lo que pareció más alarmante en los que creemos conocerle.


No podía ser menos cuando soltaba: para León, “ya veremos si el escenario económico permite abordar los soterramientos del AVE”.  Y ahora a riesgo de que se me tilde de victimista, añadiré como colofón, que para el ente autonómico lo de Valladolid siempre se contempla desde distinta prioridad; y para soterrar ahora el tren allí, en la misma coyuntura no lo olvidemos, si han conseguido 3 millones de euros.

En el “informe” de Silván se están barajando  dos  conceptos distintos, soterramiento e integración, que en nuestro caso formando parte de un todo nos suponía la efectividad buscada; ahora nos tememos que, tomados aislados, y cuando se pueda, debamos continuar con el “culo de saco” de una estación provisional. 




Para subsanarlo  “quedamos en manos asturianas”, o en las mismas vías, si no es que recurren a otras. Allí sí que saben presionar sus políticos. Pues aquí, la siguiente secuencia es muy ilustrativa de nuestras posibilidades, recordando aquello que leí respecto al comportamiento de  Silván e Isabel Carrasco: “En León se confía que el consejero de Fomento en su gestión sea, al menos, tan reivindicativo como la propia Isabel Carrasco”. Algo que dicho con retranca, podía ser admisible; de otro modo, dada la fidelidad de ambos al ente, suena a mofa hacia los administrados.

Menos mal que el paso a nivel nos lo quitó Zapatero, me dijo un buen amigo y leonesista y lo comparto.
























12 de marzo de 2012

Riegos y regadíos


Regando en prosa


Me resulta difícil entender a Matías Lorente, una vez hube leído sus repuestas respecto a la gran necesidad de agua para regar en León. Y más concretamente el campo leonés subsidiario del agua del embalse de Riaño.

Nos lo presenta La Crónica del día 11 de los presentes, como uno de los mayores conocedores de la Agricultura leonesa, algo que ni dudo ni pongo en cuestión, no en balde es un experimentado sindicalista agrario. Pero también político, de ahí sus enfrentamiento en Diputación con la presidenta, casi a diario.

En su momento pude leer sus afirmaciones, hechas en 2003,  de que los agricultores leoneses hacían gran derroche de aguas para regar, y que era partidario de un plan de regadío, para la regulación del consumo.

Se ha debido cumplir éste, pues ocho años más tarde, en el periódico que he citado en principio,  afirma que “Hemos invertido mucho dinero en modernizar nuestras explotaciones,  una media de 7.000 euros por hectárea”. Y ello treinta años después de la destrucción de nueve pueblos y el embalse de Riaño.

¡Una muy larga demora!, aunque ya es sabido se han ido teniendo que tragar los retrasos estatales y autonómicos. Aun cuando los daños a lo riañeses y para los que él denomina “gente de la zona”, fueran inmediatos y para siempre.

Tampoco podemos olvidar sus puntos de vista poco o nada coincidentes con la actuación de Zapatero, del que en fase provincial siempre fue crítico, no sé si también lo era cuando éste abogaba por el sellado definitivo del muro franquista en el Esla, soslayando el dolor de los vecinos expulsados de sus casas.


Cuando lo futuros regantes del Esla, embalsado en Riaño, reclamaban el cierre manifestándose en las calles leonesas, se pedía agua para 80.000 hectáreas, y con similar cifra justificativa en los carteles, se destruyó Riaño y ricos valles. Llorente, este año actual de sequía, dice: “Riaño(embalse) juega el papel importantísimo de salvar casi las 50.000 hectáreas de riego en León”.

El desarraigo de los afectados por el embalse, consumado el acto de la forzada expulsión, al parecer dejó de contar para los agricultores de las ochenta mil, que pronto se rindieron de ponerlas en su totalidad en regadío,  y hasta toleraron que el agua se empezara a llevar a latitudes castellanas.

El trasvase al Carrión, por el canal que parte de Galleguillos, para Llorente no es tal, sino “un aporte” al Carrión. No sé qué intención sustenta este eufemismo. Consumado el “aporte”,  a ver quien les dice a los beneficiarios, con autoridad, que el agua es primero para León, aun cuando sea algo que siempre se afirmó.

Recuerdo haber oído decir: si quieren llevar agua los castellanos, lo tendrán que hacer “a buches”. El gran buche es un canal y su mentor ya está siendo el señor Valín.

De José Valín, un castellano con total potestad para los desembalses, al ser presidente de la CHD, en plan contemporizador dice: “Es una persona que en realidad conoce el campo por los años que lleva de consejero”, cuando la realidad era muy otra cuando, hasta ayer, se le relacionaba tanto en desencuentros como incomprensiones con el agro leonés. 




6 de marzo de 2012

Valín, de catador de agua a ¿director de la CHD?

José Valín Alonso, ingeniero y político autonómico, puede tener bajo su potestad la de señalar la fecha,  en 2012, para el riego del sediento agro leonés, y poner a su vez en operatividad el caudal de agua del Esla al Carrión,  a fin de que llegue a Palencia y Valladolid.
Recordemos que:
Llegados los conservadores al poder autonómico, previo desalojo de los socialistas, quienes, con Felipe presidiendo el gobierno de la nación, se venían empeñando en aprovechar el muro franquista para embalsar en Riaño,  no tardaron en finalizar las obras. Ese interés de la Junta autonómica, en 1983, para impulsar el embalsado, no supimos interpretarlo como un interés extraño para León.
En julio de 1987, manu militari, se derriba sin piedad Riaño.
Había que controlar el agua leonesa desde el ente autonómico, el dolor de los riañeses, y los de otros pueblos inundados,  importaba poco; mucho menos que los labradores leoneses la estuvieran esperando, querían dominar nuestros bienes, reconducir nuestro potencial, y pronto hacer  beneficiarios de parte del caudal del Esla a tierras castellanas de Palencia y Valladolid.
He dicho que Valín comenzó como "catador" de agua, recordando su fase de Jefe de Servicio de Calidad del agua en 1980, antes de que asumiera otro puesto de más rango 1991/1996, como director General de Estructuras Agrarias. En este periodo fue realizado el azud de Galleguillos, una obra primordial para el trasvase. 


El mermado  poder leonés, resquebrajado, perdido en un ente que siempre rechazó, se limita a emitir quejas aisladas, sin la contundencia reivindicativa en el caso del agua para riego, de primero nosotros, los agricultores leoneses; pero claro muchos de éstos tan solo esperaban el agua salvadora, a ellos no les habían derribado las casas e inundado sus valles, y hasta parecía quedarles lejos Galleguillos y el gran “colchón”, prolegómeno del trasvase. Parte del agua leonesa iba a llevar rumbo castellano.
Desde 1996 a 2007 ya tenemos a nuestro personaje como consejero autonómico  de Agricultura y Ganadería. Una etapa plagada de desencuentros con los agricultores leoneses,  y de enfrentamientos  con  los sindicatos del campo.
Ya he recordado en otro lugar cómo, en 1999, vino a Hospital de Órbigo a entregar unos diplomas, tras un cursillo titulado  “Presente y futuro de los Regadíos; desde mi punto de vista, tendente a edulcorar los retrasos intolerables de los canales de Payuelos; lanzando al propio tiempo aquello de: “conceder su departamento buena parte de  los regadíos sociales para León…”
Dicho esto, no fue replicado como merecía, dado que, la Junta si algo tenía que hacer entonces y más ahora: es respetar el incuestionable derecho leonés a la primacía de su agua.  Hablar de concesión no es tolerable ni en broma.


Tras su etapa de senador, 2007/2011, un puesto concedido por la Junta como premio a sus servicios; desde el poder central del PP, ganador en las últimas elecciones, ha sido propuesto, y con muchas papeletas, para presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero. 


No ha sido bien acogida su nominación entre los leoneses del campo, siempre en atención a los  malos recuerdos ya citados.  ¡Ahora el señor Valín puede tener en su mano controlar “en cantidad” el agua!, y por lo tanto todo el poder hidrológico confederado. La duda en cuanto a ser escuchados los agricultores leones, para empezar a regar, dada la pertinaz sequía, teniendo a su disposición el agua embalsada de Esla, se hace cada día más manifiesta.


Lo de regar primero en “casa”, esto es tierras leonesas, casi a plena satisfacción, antes de que se nutra el trasvase al canal del Carrión, ya ha sido contestado por los palentinos, reclamando “su derecho” al agua. Veremos cómo se moja, y en qué dirección lleva el agua, el presidente “confederado”. No se le pueden permitir veleidades.


Si hubiéramos podido ejercitar nuestro derecho constitucional a autonomía diferenciada, este problema no sería tal. Conviene no olvidarlo tampoco a la hora de reivindicar.