17 de marzo de 2017

Al hilo de la noticia y sensibilidad de lo leonés.

La lectura de la noticia: La Plataforma “Salvemos la Plaza del Grano” acude al Procurador del Común”, me ha movilizado recuerdos  que quiero dejar reflejados en esta página. Máxime cuando se enlaza con el aprovechamiento de la Agencia ICAL para meter la cuña de la bandera cuartelada de una Comunidad impuesta a los leoneses. 


Y por supuesto por un entrelazado de connotaciones. Procurador del Común, Antonio Silván y la defensa de lo leonés.

Hacia la poltrona  presidencial autonómica  quiere encaminarse   Antonio Silván. En función de lo que voy a decir, creo conveniente traer un párrafo de lo ya escrito por mí,  y transcribo para la ocasión:   Quede claro que nada tengo de modo personal hacia el señor Silván, ni intrínsecamente a  su persona, mi  duda, mi inquietud leonesa,  me hace poner el punto de mira en su comportamiento político, siempre proclive al ente autonómico, algo difícil de comprender por aquellos que  compartimos el  sentimiento de “ser leonés”.

Después de su paso por la institución autonómica Procurador del Común, considerando a éste, dicho sea con todo respeto, como una especie de veedor no connotado con el estilo medieval leonés, por cuanto el de hoy no va más allá de la capacidad informativa, vi al sonriente  señor Silván de la mano, (de modo metafórico) de la presidenta del PP leonés Isabel Carrasco.

Es bueno recordar que ella había llevado una Consejería autonómica. Quiere esto decir, que estaba conforme con las intenciones  que en el ente autonómico se generaban ad initio,  sin poner ni un punto de cortapisa a que no apareciera nominada y reconocida la Región Leonesa.

El señor Silván  dio el paso desde el sedentarismo institucional de “escuchar quejas del pueblo”, al activismo político en el ente. Y creo que llevaba asumido que León era tan sólo el nombre de una provincia, y mira que desde su etapa de Asesor del Procurado del Común,  habían pasado por sus manos escritos reivindicativos de diferenciación leonesa, donde se mostraba una realidad regional e identitaria que el ente (los políticos dirigentes) soslayaban.

Desconocida me ha sido siempre su actuación asesora ante el Pocurador: Don Manuel García Álvarez. Espero que cuando menos fuera aséptica con relación  a nuestra labor defensiva de la Identidad Leonesa.

Afortunadamente si no fue tal, se impuso el criterio de don Manuel que transformó la postura que denominé veedor, en valedor, precisamente para nuestras peticiones, pues como también he dicho y recojo ahora: Andando el tiempo, hemos podido valorar,  junto a la supresión del gentilicio castellanoleonés por castellano y leonés,  la promesa de controlar la terminología incorrecta y lesiva para lo leonés en los currículos escolares, como una labor de tacto y persuasión de fina traza diplomática.

Silván, que sabe de las diferencias, de siempre, entre leoneses y vallisoletanos, conservadas por lo políticos, ha querido acercarnos a Valladolid a los leoneses, con su visita allí como alcalde y recibiendo en León capital al actual, socialista  del PSOE y ejerciente en Valladolid. Para, posteriormente,  llevar a los más altos símbolos leoneses, los Pendones, a que se pasearan por Valladolid, como si estuviéramos a partir un piñón.  Comportamiento que siempre asimilé a un buscar méritos autonómicos para acceder a la presidencia del ente autonómico.



Sí, señor Silván,  sigo empleando el término ente, pues a pesar de todos los esfuerzos, incluso millonarios, de los dirigentes del amasijo de las seis provincias castellanas y las tres leonesas, lo que citan como Comunidad, entendida como unidad territorial y de sentimiento popular, ni es, ni por el camino que llevan,  serán capaces crear arraigo e identificación, pues este crece desde abajo, en los entresijos de los sentimientos populares, ¡no se puede imponer por decreto!


Ya le tenemos a Silván, alcalde de León y exconsejero de Fomento en la Comunidad, en liza por la consecución de la presidencia de PP autonómico, antesala de la poltrona presidencial del ente.  Méritos,  los que él quiera atribuirse, que le podamos reconocer los leoneses en general y algunos de los “conservadores” en particular, en su etapa autonómica para león, hay quien dice que roza el cero absoluto.

El actual Procurador del Común, tiene hoy en su Asesoría, al otrora leonesista, dado su ejercicio político en UPL, y puede que por nada más, bien conocido por su actuación final abogando por el ente, aludo a Joaquín Otero. De trato personal excelente, nos descolocó cuando, le vimos aprovechándose de las “las diez última” jugando unas bazas interesantes para él, en tanto  se olvidaba de los leoneses y nuestras reivindicaciones.




3 de marzo de 2017

Un Gran Concejo Leonés

Ahí va una idea. Un simple boceto. Un punto de partida para un posible despertar leonés:

Gran Concejo (abierto) Región Leonesa. Movimiento Sociopolítico del País Leonés.
Nadie duda que en la unión triprovincial ciudadana está la clave del futuro de los leoneses.  Futuro indentitario. Respeto a nuestro pasado histórico para la  confraternización de los leoneses de las tres provincias, teniendo como paso previo una puesta en común como Pueblo que se reconoce como tal,  y va en busca de su autogobierno.
Ensayemos un Gran Concejo virtual. La infraestructura asociativa cultural  existente puede ser clave o fundamento. Y conformarse virtualmente a partir de sus componentes. Por supuesto con cabida para todas las individualidades de buen sentir leonés. Socio/política, por cuanto la base, sostén y razón de ser leonés, está en la ciudadanía y la parte política para el necesario desenvolvimiento  en las instituciones al uso.
 El voto a “mano alzada”, un Si o un No en la red, ante los temas  propuestos o que surjan, podría dar pie a medir el grado de afinidad triprovincial instaurado en la ciudadanía. 
Saber quiénes somos, qué queremos, grado de afinidad y tolerancia.. Dar a conocer que el País Leonés que describió, definió y mostró  Carlos Cabañas existe.   O la sencilla "Utopía" de Irma Basarte. Acometer esto es para quienes vivan el sentimiento leonés, y se carguen de comprensión entre iguales Ponerlo en marcha necesita de expertos y equipos de trabajo… Empezar con mínimos e ir a más, a más…El riesgo: el fracaso  puede dar cartas al enemigo…

¿Qué tal suena? 

Cuando lancé en facebook las consideraciones anteriores, no pensé que iba a ser tomado en consideración tan pronto.  No me importa seguir opinando, ante preguntas que no deseo que me sean formuladas a mí, sino a todos, para que sin marginaciones, los de sentimiento leonés, sean o no leonesistas, pero compartan leonesidad, respondan y en conjunto podamos dar  pasos cortos pero en positivo. 

Si digo que aporto lo que sigue porque Ismael preguntó: ¿cómo se puede hacer?. Lleva dos cosas implícitas esto, 1)que hoy en estos Grupos sabemos quién es Ismael, y 2) que acaba de poner el dedo sobre el timbre de preguntas y respuestas. Ojalá! pronto pueda haber muchos "Ismael", en sentido figurado, esto es, que no nos conozcamos todos, pero estemos prestos a la UNIÓN.

Respuestas de ámbito triprovincial diferenciado, y en conjunto también, para saber cuántos podemos empezar a implicarnos.

Ya lo he dicho, confío de salida, o para salir, del movimiento cultural asociativo. Puesta en común de las asociaciones que estimen oportuno componer un "censo" y estén dispuestas al intercambio cultural interprovincial. Mejor con presencia física en los actos que se puedan programar, pero afianzarse virtualmente por el momento es más fácil de salida y excelente movimiento de acople en ideas y valores.

Como entre ellas hay relaciones positivas, por favor, las que se consideren en línea que den pasos de aproximación hacia el tema País Leonés.  Unión y buena voluntad entre iguales, entre leoneses, a comentar situaciones y valores, sin empezar por las de más calado, pero sí con la vista en ellas.
  

25 de febrero de 2017

Un soplo de historia leonesa


Doy por sentada la lectura de la anterior página, y captada la idea principal que trataba de transmitir, que no era otra que reconocer y dar a comprender el gran esfuerzo literario, periodístico, informativo, de opinión, llevado a cabo por gran número de autores y profesionales en aquellos momentos de evolución y definición autonómica, cuando los leoneses nos la jugábamos como Pueblo. 
     
Hay un caudal espectacular, valiosísimo, escrito y razonado, que nos puede llevar a afianzar, ya con perspectiva, la verdad de cómo nos movimos los leoneses y cómo otros más avispados con la anuencia de muchos de “nuestros actuantes políticos”  jugaron bazas ganadoras. Su relectura para unos, y “primicia” para otros puede ser impagable; de modo especial para los que no los conocieron en toda su  explosión, dolor y conformismo por impotencia… ya historia.  Pudiendo encontrar en su estudio el mejor de los esfuerzos y razones para nuestra recuperación identitaria como Pueblo.

Ya cité a Carlos Santos de la Mota, y su gran esfuerzo, aún en curso, recopilatorio, de clasificación, presentación y apostilla o comentario a cada trabajo escrito. Pero hoy quiero ir un poco más allá. De un escrito suyo, una Tribuna publicada en Diario de León el 16/06/2007, me he permitido “redactar” un extracto, más bien “un corta y pega”, en el que el autor muestra bien claro su parecer leonesista y político en el que estábamos inmersos por aquel entonces. Certero ayer, pero Vigente y atinado hoy…

“El nacimiento de Unión del Pueblo Leonés fue democrático, participativo, ilusionante… más tarde ya empezaron a depurarse las voces más discrepantes… se había instalado en el ambiente de una figurante leonesidad otra vez expuesta al desengaño

Pronto aparecieron los personalismos, los amiguismos, los nepotismos y los autoritarismos… Disensiones elevadas, forcejeos y ambiciones desenfocadas… Unos a otros se asestaron sus golpes respectivos, los unos para afianzarse y los otros para no dejar de estar afianzados… la base en sí misma fue desmoronándose.

El desvanecimiento político y social de UPL no puede ni debe ser achacable a zancadillas externas, que las hay, sino a errores propios de una considerable dimensión.

 Las distintas asociaciones culturales (más de veinte), algunas de ellas con una actividad encomiable y no siempre reconocida, están más o menos divorciadas con los postulados y las acciones de los representantes del partido.

 La dispersión de la leonesidad es un logro que ni siquiera es imputable a los partidos grandes. Y el ambiente de disconformidad aflora con facilidad en muchas bocas inequívocamente leonesistas... Es pues la hora de un cambio de timón.

Nos consta que dentro de las asociaciones hay gente válida, y nos consta también que dentro del partido hay acomodados que más parecen defender el sueldo y la figuración que el servicio al pueblo… los unos entonen su mea culpa y márchense, en silencio, y copen los otros la dignidad de nunca abandonar el servicio general por el de servirse a sí mismo.
Cuando se quiere hacer de un trabajo efímero y de servicio una profesión larga, remunerada, cómoda; cuando, en fin, se distorsionan tanto las metas sólo puede llegar la apatía y el desánimo social que rubricará indefectiblemente el final del viaje.

-Hay un sustrato de leonesismo y leonesidad nada desdeñable aunque sí desperdigado y desorientado.
-Hay, por otro lado, un andamiaje político que tiene que saber hacer capaz la vertebración de esa leonesidad desorientada.
-Y hay, cómo no y nadie lo discute, un incuestionable pasado que avala el reconocimiento territorial de la región leonesa.

Con estos tres puntales pónganse a trabajar con fe al servicio de la idea, pero no como asalariados, o no pensando en esa circunstancia…No se hagan esclavos de la remuneración pecuniaria. Dejen libres los caminos a las corrientes nuevas.

Dicho todo esto, pensamos que se hace necesaria una renovación urgente y drástica. Nadie es imprescindible… La renovación, para ir bien, debería ser impulsada desde dentro…. Lo demás es estirar la agonía…
Su lectura completa en: http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/aire-hizo-denso_327320.html


La frase final: “estirar la agonía”, me da pie para citar mi libro, “La Lenta Agonía de la Identidad Leonesa”,  que llegó a parecer fuerte y desalentadora en su momento. Si ser tal la intención, sino para que actuara como revulsivo  desde la reflexión y estudio de hacia dónde nos iban encaminando, o dicho para no inculpar a nadie: rodábamos.  Fue mi modesta “opera prima”, la recopilación de parte de mis escritos que, entre toques de historia y relatos alusivos, intercalaba con la mejor de las intenciones. Artículos que siempre pretendí no desmerecieran en aquel mar de trabajos de enorme valor en el periodo citado. 

21 de febrero de 2017

Capítulo para la historia autonómica

Propongo hoy a mis lectores, interesados principalmente en todo los leonés, la lectura de esta página, toda vez que en ella aludo a un espacio de tiempo en la vida autonómica, incipiente e instaurada ya, en la Región Leonesa.
Fue publicada como tribuna, en Diario de León el 14/02/2017
 http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/parentesis-perspectiva_1137751.html



Paréntesis y perspectiva

Entre la trilogía elaborada en distintos momentos editoriales y de coyuntura autonómica, sobre la Identidad leonesa, el proceso autonómico y la Personalidad leonesa de David Díez Llamas


y La Evolución de la Identidad Regional en los Territorios del Antiguo Reino de León (Salamanca, Zamora, León) de Carlos Javier Salgado Fuentes 



hay todo un proceso autonómico afectándonos negativamente a los leoneses. Este socavamiento no lo está siendo tan sólo a la identidad regional leonesa, sino a todo nuestro devenir socioeconómico; si bien yo pongo especial atención en lo identitario.

Me he permitido señalar con la obra de estos dos autores leoneses, uno de León, de Salamanca el otro, un determinado tiempo del discurrir de lo leonés en el ente autonómico dominador al que «otros» nos adscribieron, no sin oposición popular, ya historia lo queramos o no entender así, y vamos por la segunda (?) generación


Y hay que decirlo: la identidad leonesa está sufriendo, tanto en su naturaleza como en su esencia, al ser amarrada silente al ente autonómico cuyos promotores quisieron hacerlo partir con un forzado pueblo único, imposible por irreal. Y sufre la identidad leonesa, en beneficio de la castellana o si se quiere castellanoleonesa, siendo ésta una amalgama tamponada por un millonario adoctrinamiento desde la Fundación Villalar.

El espacio sobre el que trato de fijar nuestro interés, ha sido muy fructífero en cuanto a dedicación literaria. Libros con rigor histórico. Muchos y muy significados autores leoneses, han dedicado su atención escrita a lo leonés, ante la singularidad que no conseguíamos hacer respetar. La clase política no escucha, puede que ni lea, ¡manda!

Estoy convencido de que es necesario que la sociedad leonesa, triprovincial, tenga presente cuanto se ha escrito, dicho verbalmente o en audiovisuales al uso, de modo especial ciñéndose a ese espacio. No es que lo haya tratado de acotar, pero sí de realzar, porque la perspectiva ya permite comprender, objetivar y valorar cuánto se ha desgranado mediante información, opinión o «repaso» de lo histórico bien connotado.

Viajar por él en busca de información o simple comprensión de los hechos, es como mirar, o si se quiere mirarse, en una sucesión de espejos, viendo como se aleja el pasado, y comprender para no repetir, en especial aquéllos que no lo han vivido. Pero también para los que nos hemos visto afectados en directo o casi, pues no deja de ser una permanente lección para reconocer los propios errores, tal como el acompañamiento doloso de quienes no nos ha respetado, y, sin embargo, «hemos invitado» a seguir en política mediante el voto.

El Propio David en una reciente Tribuna en este medio, muestra una apreciación similar para el aprovechamiento del esfuerzo citado, y dice: «Hemos buscado que las nuevas generaciones tengan conocimiento de lo ocurrido. Entender lo que ha pasado debe ser un instrumento para proyectar el futuro».

Por otra parte, no se puede pasar por alto que, tan generoso paréntesis en cuanto a años de duración y enorme cantidad de artículos que vieron la luz, es ya historia. Escritos con la mejor de las intenciones, tal como denunciar las injerencias, reforzar nuestra historia o simplemente mantener el fuego sagrado de lo leonés, que pueden servir para poner en la balanza, en el plato de nuestra liberación, razones de peso.

Cito esto último dado que hay un leonés, de los de compromiso insobornable, que lleva años recopilando lo más granado de los artículos citados. Una ingente labor, no sólo por el esfuerzo de compilación, que también, sino por la intencionalidad que encierra, cronología e historia, dando a cada escrito una entradilla, una apostilla o unos datos reflexivos propios, que darán  cuerpo a una obra por demás ilustrativa e interesante. 


Aludo a Carlos Santos de la Mota, autor a su vez del libro: León, Historia y Herencia.

El reconocimiento de la Región Leonesa, del Pueblo Leonés, requiere de la perspectiva aludida, para no caer en parecidos errores de futuro. Rectificar y recomponer, si es que queremos seguir identificándonos como ¡Leoneses!

En breves fechas, dos, tres días, propondré la lectura de una nueva página en perfecta armonía con ésta…